Mostrando entradas con la etiqueta Madrid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Madrid. Mostrar todas las entradas

9 de abril de 2012

Y el resultado nos da igual.

Ayer hubo fútbol, en mayúsculas.

Durante la jornada de ayer en la Liga BBVA pudimos ver dos señores partidos. Athletic contra Sevilla y para acabar el día Madrid contra Valencia. Enorme.

En ambos encuentros el balón fue protagonista, pese a que algunos sigan intentando hacernos ver que el problema arbitral es más importante que el propio deporte. Los árbitros pueden ser buenos o malos, pero jamás serán protagonistas de una obra en la cual los jugadores han puestos sus mejores trazos y colores.

De Athletic poco vamos a descubrir... Mucho trabajo hay detrás. Los de Marcelo Bielsa han conseguido hacer del sacrificio, la honestidad en el trabajo y la solidaridad defensiva un modelo único. Su éxito viene después y es que además de tanto desgaste el balón es el jefe. La pelota y su dominio es el bien final y común de todos los leones. Algo que no pudo conseguir el Sevilla. La velocidad de salida y la presión inicial los hacían duros rivales, pero con el paso del crono los de Míchel bajaron su rendimiento y exigencia, cosa que su entrenador no dejó de achacarles en rueda de prensa. Aún así, digno rival este nuevo Sevilla que puede alcanzar mayores cotas con tiempo y un par de recambios de garantías.


Por la noche fue otra la película pero fue el mismo el sentimiento al acabar. Esa sensación en frío con el paso de los minutos de saber que has visto uno de los partidos del año, con un Madrid que tardó en arrancar a morder y tal vez pagó su indolencia en ciertos momentos de la primera mitad, pero que en un alarde de garra y entrega se vacío hasta la extenuación en la segunda mitad sin el merecido premio del gol. Todo gracias a un Vicente Guaita que dejó una vez una carta en la mesa de Vicente del Bosque. El juego del Valencia fue el inesperado invitado a la cita. Atrevido, trotón y labreigo durante los 95 minutos de la pelea, tocando en corto y en largo... Los de Unai Emery tuvieron las suyas para llevarse un partido que les habría permitido seguir siendo la alternativa a los grandes...

Y es que la liga española tiene estas cosas... Nos da algo que no nos dan las demás.

Si alguien vio el partido del United, el juego del City, el de Bayern o el del Milan... Sabrá muy bien de lo que hablo. 

Por eso una vez más debemos saber, todos, yo incluido, que el fútbol es fútbol se gane o se pierda y que en España tenemos el mejor y en grandes cantidades.




La gambeta de Diego // Jesús Verdugo
@_Gambeta // @LeVerd8

27 de febrero de 2012

Los intocables.

Ayer vivimos una jornada de fútbol en España algo atípica, dentro de los patrones en los cuales se está moviendo el fútbol nacional en los últimos meses. Atípica no tanto en resultados como en imagen o desarrollo.

Los dos todopoderosos, los titanes de esta Liga volvieron a ganar... En eso no hubo mucho cambio, pero si lo hubo en la forma de hacerlo, que aunque no altere mucho el resultado global de los objetivos de cada uno, si merma su brillantez y mercado.

El equipo blanco ganó con lo justo. Un solitario gol de Cristiano Ronaldo de taco le valió al conjunto de José Mourinho para obtener 3 puntos vitales en la lucha por el campeonato. Estos tres puntos no entraban en la cábala barcelonista en su camino a la épica victoria del campeonato y es que realmente fue difícil. El conjunto de José Ramón Sandoval mereció más premio... Mucho más. Tanto la mala suerte como un nefasto arbitraje fueron los partícipes del 0 en el casillero local.

Por otro lado, el equipo culé sacó una importante y meritoria victoria en la otra cara de la ciudad, junto al río Manzanares. Los de Pep Guardiola jugaron un partido serio ante posiblemente el rival más correoso que hay en la Liga para los dos grandes. El nuevo equipo colchonero mereció mucho más... No solo por las ocasiones creadas sino por las que el colegio desbarató, incluidas unas claras manos dentro de área visitante... Pero esto es el fútbol, el árbitro se equivoca, es humano.


Aunque hay que diferencias... Una cosa es equivocarte y otra cosa bien diferente es huir hacia delante.


La mayoría de los colegiados se han dado cuenta de que en este circo, su papel de enemigos está cobrando un papel protagonista... Debería ser un problemón para este estamento... Pero no lo parece.

La mayoría de ellos juegan con eso y su despotismo está creciendo con las temporadas. Cada vez son más dictatoriales e inquisidores. Los brazaletes de capitán se los pasan por el forro y no hay quién le dirija la palabra o le mire a los ojos. Son los putos amos, como diría aquel.

Creo que debe ser de lo más preocupante para nuestro fútbol... El mérito o demérito de sus actuaciones pasa por un filtro poco eficaz o fiable, dejando para el código interno de su propio comité las designaciones de puntos tras los partidos, siendo siempre los mismos caciques los que mantienen la categoría mientras los que no comulgan con el pirateo bajan a Liga Adelante y así...

Buscan la foto, les pone ser el malo de la película y para colmo imponen la ley del silencio, siendo intocables...

Qué cara dura.

Todos tenemos derecho a equivocarnos pero también hay que aceptar las críticas y ser honestos con los demás compañeros de profesión... Hasta que los colegiados no lo hagan y siendo jugando a malos de película, seguirán siendo eso, muy malos.


Jesús Verdugo
@_Gambeta

23 de enero de 2012

Que no se nos olvide.



Durante nuestra vida vamos pasando por buenos y malos momentos, eso nos toca a todos, de los cuales debemos aprender para así con las experiencias adquiridas poder ir a más siempre en función de las ganas que tengamos de mejorar. Aún así, aunque guardemos todos los buenos momentos de nuestra vida en la cajita de recuerdos de nuestra cabeza, puede que cuando el cuerpo vaya perdiendo la frescura en los años postreros, la memoria en forma de enemiga nos juegue una mala pasada, y es que el Alzheimer no conoce recuerdo.

Es una pena vivir pensando que alguna vez puedas olvidar todo lo que te mantiene aquí y todo por lo que has luchado toda una vida. Es duro saber afrontar una vida así, aunque a veces, nosotros mismos somos capaces de olvidar en apenas unos días todo lo bueno que nos han aportado los demás, sacando lo peor de nosotros mismos o incluso dándole la espalda a quién nos dio las mayores alegrías... Sin necesidad de ninguna enfermedad.


Sino que alguien me explique quién le enseñó al Real Madrid a no saber afrontar una derrota con toda naturalidad o quien olvidó de que pasta estamos hechos los que vestimos de blanco en Chamartín, que cuando nos caemos solo vemos el momento de levantarnos.

O que alguien me explique qué y cómo han desaprendido los jugadores del Xerez en esta semana para con los mismos mimbres hacer dos obras tan diferentes. Una llena de entrega y personalidad y la otra, la de ayer, vacía de sentido y compromiso.

Podemos hablar también del Villarreal, que en un año ha olvidado o ya no sabe como recordar que la pelota es la que guía su fútbol y no la patata caliente que debo endosarle a mi prójimo para así no sufrir yo mayor castigo de la afición.

Cómo puede un árbitro dejar de ser quién era en apenas unas semanas, como Mateu Lahoz, que de convertirse en un árbitro ejemplar por su virtud de dejar jugar se ha convertido en su propio enemigo, preso de ego. Saber aceptar alabanzas es más difícil que saber aceptar las críticas. Dejar jugar se ha convertido en dejar de pitar y ahora no hay quien le diga que esto no es así. Ya no sabe quién es. 

Que difícil es recordar o que fácil es olvidar quién nos ha guiado a las alturas... Si no que se lo pregunten a Fabri González, que tras subir en dos años al Granada de 2ªB a 1ª, le han puesto la mano en el costado y lo han echado. Han sido los mismos que alababan su verdad y compromiso. El equipo está 17º para ser un recién ascendido... Que fácil nos olvidamos de donde venimos... No solo eso, sino que ahora es Abel Resino, que ha fracaso en uno y cada uno de los banquillos que habitó el que se dispone a cubrir ese asiento aún caliente de Los Cármenes.

Y así todos los días... Y no sólo en el deporte, está claro... En la vida.

Nosotros somos los primeros, que xerecistas somos cuando ganamos y que poco xerecistas son ellos, los jugadores, cuando perdemos.

Que no se nos olvide.


Jesús Verdugo.
@_Gambeta.

4 de mayo de 2011

Que merezca la pena.

Esta mañana, sobre las 07:45h, me he levantado para comenzar mi día... Ver mis cosas, ver las noticias, leer algo, ducharme, desayunar algo rápido y al tajo. Mientras leía un par de cosas, con la resaca del partido de ayer, con el cabreo asumido y la cara de tonto que se le queda a uno tras algo como lo de ayer, me he llevado una sorpresa mayúscula.

El Real Madrid está cerrando el fichaje o mejor dicho, la recuperación de José Callejón, el jugador sensación de la temporada en el buen RCD Espanyol de Mauricio Pochettino. El motrileño volvería así, por un coste de 5M€ al equipo que lo ha visto nacer para este deporte. Su regreso sería la confirmación de que la propuesta de Real Madrid como equipo de cantera se sigue llevando a cabo.

El jugador es muy válido, es evidente, tiene madera, pero ahora tendría que demostrarlo en cancha. Pero si supuestamente el equipo blanco lo recupera, es porque el joven jugador andaluz ya ha demostrado su valía... No se si me explico, si vuelve, es porque el entrenador lo ha pedido y porque va a jugar o al menos, a contar con oportunidades suficientes para ganarse un puesto.



El Real Madrid debe fomentar la cantera mucho más que antaño y de hecho, los frutos comienzan a llegar... Son varios los canteranos, creo que 7, que han debutado este año de la mano de José Mourinho. El Castilla, tras una gran segunda vuelta, está luchando por un puesto en liguilla, que parece ser que conseguirá y por último, varios de los jugadores que han ido saliendo, están volviendo o suenan como futuribles jugadores blancos.

Esta clase de jugadores, como Callejón o Parejo, por ejemplo... Tienen cabida en un club como el Madrid. Un equipo debe tener una plantilla amplia y completa, para poder afrontar con garantías todas las competiciones y en la cual, todos, se sientan importantes. De no ser así, no veo necesaria la llegada de jugadores en plena progresión, véase el caso de Pedro León o Sergio Canales, que apenas vistieron la camiseta en todo el año.

El vestuario blanco está demasiado repleto de vacas sagradas, de las cuales pocas dan el rendimiento necesario y su coste durante el año es un insulto para el mundo real. Estos que vienen pegando desde abajo, merecen una oportunidad, ya que son buenos, tienen futuro y son del Madrid.

Ojalá todo esto se geste y el motrileño llegue otra vez a la Castellana.

Mientras tanto, en Cornellà, hay varios chicos del segundo equipo perico, que tendrán una nueva oportunidad de brillar en el equipo grande.


                                                                            Jesús Verdugo.
                                                                    Twitter.com     @Verdu8

28 de abril de 2011

Una falta de respeto.

Ganó el Barcelona.

El equipo de Pep guardiola se llevó el partido de Ida de Semifinales de Champions y seguramente el pase a la Final de Wembley. En un partido feo, como yo esperaba, los dos equipos salieron a jugársela en el Camp Nou, intentando no desmoronarse ni llenarse de cartulinas que mermarsen el partido de vuelta.

Los de Mourinho salieron a jugar a lo que se sale a jugar contra el Barcelona, único argumento que da éxito ante este gran equipo. La verdad es que me resultaba arriesgado sacar otra cosa, pensaba que si Mourinho repetía alineación o mejor dicho, planteamiento, los blancos caerían, ya que ni los jugadores eran los mismos ni la concentración estaba a la altura de la Final de Copa.

La bajas de Sami Khedira y Ricardo Carvalho resultaron ser mucho más bajas de lo que muchos pensaron de antemano. También noté que la victoria de Copa dotó de una calma innecesaria en la primera salida del balón del Barcelona, sin la presión que vimos en anteriores choques, con un Lass Diarra que no da la mitad de equilibrio, toque ni brega que el alemán. Sergio Ramos desorientado y Raúl Albiol, lento... Todo se mezcló.

El Barcelona lo tenía claro, tocar, aburrir y si al final la tenemos, meterla y montarnos en el bus. Así fue.

Daniel Álves estaba sobrepasado con Ángel Di María, era un quiero y no puedo, pero por lo demás, ambos equipos estaban cómodos. Alguna genialidad o algún desequilibrio tenían la lave contra el aburrimiento que todos sentíamos.

Y ocurrió lo de Pepe, expulsión injusta. El jugador portugués no llega ni a rozar al lateral brasilero del equipo blaugrana, una tarjeta amarilla llega a ser excesiva en un juego peligroso... Pero es lo que pasó.

Después de esto, acabó el partido, los blaugranas culminaron el trabajo ante un Madrid roto, al que se le desmontó la estrategia y así hasta el final.

Un partido más, malo y feo.

Todo el mundo se equivoca, contra Mourinho más de lo habitual, pero se supone que es por casualidad. Ganó el mejor equipo, no el que lo mereció... Ya que ninguno lo mereció.

Ambos querían el 0-0, Pep y José, tanto y tanto que han hablado durante la semana y salen a eso, me parece una falta de respeto al fútbol.


                                                                                                        Jesús Verdugo
                                                                                            Twitter.com     @Verdu8

27 de abril de 2011

Temblando.

Lo de esta noche es lo máximo, bueno, casi lo máximo, ya que una Final estaría mucho mejor, pero que los dos mejores equipos del mundo, Barcelona y Real Madrid, se enfrenten en una Semifinal de Champions, que es la mejor competición de clubes que hay y además de la rivalidad histórica que existe entre ambos, sea la revancha culé por la Copa del Rey ganada por el conjunto blanco el pasado miércoles... Osea, lo más. 

Lo mismo han debido de pensar los técnicos, ya que los nervios afloran y la rivalidad recrudece no solo lo que ocurre en el verde, sino también en las ruedas de prensa, delante de los micros, en las radio y en cada plaza de todo el país.


Ambos, han llevado el terreno dialéctico a la máxima expresión, mostrándose a si mismos como protagonistas, por delante del balón. No lo veo mal, de hecho, escuchando y viendo íntegramente las dos ruedas de prensa, no creo que ninguno de los dos haya estado desacertado. Otra cosa bien distinta es la necesidad de tener que pasar por eso, pero bueno, eso a nosotros ni nos va ni nos viene, es cosa de ellos, pero eso si, calentar el partido no tiene importancia de vallas publicitarias para adentro. Hay que ser mucho más inteligente. 

Lo extraño de todo esto, no es que José Mourinho, que siempre ha sido el mismo, haya interpretado un papel cínico en esta última rueda de prensa... Lo hace siempre, es su papel, juega a eso, resta importancia al 11 que sacará, cosa que no se habla y sería noticia... Osea, hace su trabajo, bueno o malo, mejor o peor, gustos/colores, pero hace lo que siempre hizo. Pero el culé no, Pep ha estallado, mejor o peor, bien o mal, gustos/colores, pero ha alterado su conducta habitual, convirtiendo su imagen y su pregón en todo lo que sus aficionados han lamentado y criticado del técnico rival durante todo el año.

Y es que debe ser difícil remar en el lado opuesto de José, es muy experto en esto y más cuando es tu rival directo, no solo este año, sino todos los año que el Barcelona de Guardiola ha intentado reinar. Su Chelsea, su Inter y su Madrid han sido los únicos que realmente han puesto en problemas el tinglado montado por el Pep. Eso es trabajo, evidentemente, las plantillas no son las mismas, los clubes no son los mismos, pero la entrega y concentración si.

Puede que Mourinho haya conseguido poner a Guardiola donde quería, puede que Pep hubiése ensayado ya esta obra, pero es extraño, no perdió los papeles en momentos de mayor tensión con Lucescu, por ejemplo...  Lo que no ha conseguido Mourinho es ganar el partido, ni Guardiola ha conseguido quitarle la Copa al Madrid... 

Lo que nos interesa a nosotros, los de verdad, los que nos quedamos con cara de tontos cuando perdemos y los que de verdad lloramos de felicidad cuando ganamos, a nosotros, nos tiemblan las manos, por esa música, por esas horas de ritual, por esos días que pasan lentos, por la Champions.

Somos los mejores, todos, gane quien gane, el aficionado que vive estos momentos previos de corazón, con pasión, es el mejor. 

Yo disfruto más del el fútbol que Pep y José, ¿Y tú?

Que suene la música. 

                                                                                                                    Jesús Verdugo. 
                                                                                                          Twitter.com     Verdu8