Mostrando entradas con la etiqueta Torres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Torres. Mostrar todas las entradas

19 de marzo de 2012

5 hombres y un destino.

Ayer, como cualquier domingo de la temporada futbolera, me senté frente a la caja tonta para ver los partidos más interesantes del día. Interesantes bajo mi parecer, claro. Vi muchos goles, bonitas jugadas, partido anodinos y partidos vibrantes, vi mucho y de muy diverso pelaje.

 

Entre tanto vi como Fernando Torres, delantero ESPAÑOL del Chelsea, hizo dos tantos, dio otros dos y generó uno más, para la victoria de los blues por 5-2 ante el Leicester en la FA Cup inglesa. Lo de español en mayúsculas viene porque no llegué a comprender ciertas críticas. No me refiero a críticas hacia el jugador antes de dichos goles, sobre la larga racha sin convertir o sobre su principio de indolencia. Estas críticas vienen porque si, porque pese a que es delantero español, seleccionable y de indudable calidad, compite con otro delanteros por un puesto en la lista de Vicente del Bosque y aquí cada uno coloca a los suyos.

Ahora cada uno quiere que su lista, la que cada seleccionador nacional ha preparado para el próximo mes de Mayo (Hay 4'2 millones de seleccionadores en España) sea la que mayor acierto tenga, sea o no, lo más beneficioso para nuestro equipo o en este caso, combinado. Ya no vale eso de hacer el mejor GRUPO posible. 

De la misma manera que El Niño hizo dos goles, Roberto Soldado, otro de los que lucha por el mismo puesto, hizo tres, pero en Liga, en San Mamés. El mérito es el mismo, marcar goles, aunque se le adivina algo más de dificultad al valencianista. La Catedral es tema aparte.

Para colmo, los nostálgicos del lugar vieron como Raúl González hizo un gol maravilloso en la goleada a domicilio del equipo minero en la Bundesliga. Tras el gol de Rulo, que jugó como mediocentro, una ola de sorna y jocosidad lleno las redes sociales, de ellas hubo periodistas que sacaron la vieja cantinela de "Raúl selección", para así creer que el pueblo es tan tonto como ciego. El pasado pasado es. Aunque siempre alegrar ver al 7 triunfar.

Tampoco nos podemos olvidar de Fernando Llorente, que pese a perderse el partido de este fin de semana, nos ha demostrado en este mes como hacerle dos golazos al United sin despeinarse... Como si nada, el de Rincón de Soto se ha convertido en imprescindible en el proyecto de la Roja, por méritos propios.

David Villa y Álvaro Negredo son los nombres que restan en la ecuación, aunque desde otro punto de vista. El delantero asturiano del Barcelona sigue en proceso de recuperación tras una grave lesión y no sabemos si llegará en las condiciones adecuadas para dar el máximo en la cita europea, ya que de no ser así, se debería prescindir, mientras que el sevillista está en el peor momento de las últimas temporadas, aunque no se deba dudar de su eficacia.

Y es que el puesto de delantero en una selección campeona de Europa y el mundo es muy sabroso. Todos luchan por el bien de España y de nosotros, que somos los que lo disfrutamos semana a semana. La carrera por hacer goles ha comenzado, aunque algunos como Fernando Llorente y Roberto Soldado van un paso más adelantado, pero que nadie se olvide de una cosa...

La lista de la Eurocopa no es un Comunio personal, es un proyecto de todos nosotros, los españoles, para conquistar Europa, nos guste o no el delantero que se ponga la elástica.



La gambeta de Diego // Jesús Verdugo
     @_Gambeta // @LeVerd8

15 de septiembre de 2011

El Niño que perdió la sonrisa.

Hace ya algún tiempo, un killer con cara de niño, recorría los campos de toda España sembrando el terror en las defensas que encontraba a su paso, liderando a una legión de fieles que en el exilio, querían volver al lugar de donde nunca debieron salir.

Ese niño era Fernando Torres, esos fieles los colchoneros y su lugar, la 1ª División.

Ahí comenzó a fraguarse la historia de un delantero goleador que con el paso del tiempo ha perdido sus cualidades, cual Sansón con su melena y lucha, día tras día, jornada tras jornada, para volver a conseguir el nivel que lo elevó al olimpo del fútbol español y europeo.



Y es que Fernando lo tenía todo. Brilló en su club, Atlético, donde se crió y al cual devolvió a la Primera División portando el brazalete de capitán a la temprana edad de 19 años... Se convirtió en medio escudo, ¡que digo medio!, se convirtió en el escudo del club pero cuando llegó la hora de marchar no pudo decir no, el acuerdo con el Liverpool inglés era beneficioso para ambas partes y tuvo que marchar.

En el equipo Red cuajó inmediatamente. La afición lo encumbró como su nuevo ídolo y de la mano de Rafa Benítez, empezó a convertirse en un goleador inagotable, capaz de hacer callar a Stamford Bridge o de eliminar a su eterno rival, Real Madrid, con una goleada que aún se recuerda por Anfield Road.

En la selección era fijo y con sus compañeros en la también Roja, ha conseguido los éxitos más importantes que puede conseguir un jugador europeo. Ser Campeón de la Eurocopa, siendo él, solo él, 9 a la espalda, pelo rubio, el autor del gol decisivo en una histórica final ante Alemania y dos años más tarde, aunque con menos protagonismo debido a las lesiones, Campeón del Mundo.

El fútbol estaba a sus pies, se había convertido en la cara del fútbol español lejos de nuestras fronteras... 

Pero todo cambió la temporada pasada. Tras convertirse en padre primerizo y superar a duras penas unas constantes recaídas en lesiones, parecía que Fernando, ya Campeón del Mundo volvería a lo más alto, pero no ha sido tan fácil.

La temporada con los Reds comenzó muy mal, el equipo no funcionaba y sus goles, que no eran abundantes, no servían para mucho y su salida parecía cada vez más cercana... Hasta que llegó. Su fichaje por el Chelsea fue todo un acontecimiento mundial, fue el más caro hasta la fecha en la Premier y su difusión mediática fue brutal.

Su ansiado debut fue, curiosamente contra el Liverpool, pero no anotó... Es más... En 2011 solo anotó dos goles.

¿Qué le pasa a Fernando?

La sequía del Niño llega hasta el día de hoy, en la selección ha perdido el hueco, al menos en la titularidad y en la convocatoria va desentonando ya cada vez más, ya que Álvaro Negredo o Roberto Soldado vienen pegando muy fuerte... Y en el Chelsea, con las llegadas de Romelu Lukaku y la vuelta de Daniel Sturridge no lo tiene fácil.

Pero esta semana lo hemos visto brillar. Dos asistencias en el debut del equipo de André Villas-Boas en Champions nos han servido para ver que el Niño no acabó y es que como señalaba Juan Mata en la celebración de su gol, ese, el 9, Fernando Torres, está de vuelta.

Esperemos que vuelva el 9 de España.

Se fue el Niño, esperamos al Hombre.


Jesús Verdugo
@_Gambeta     Twitter.com

12 de abril de 2011

La paciencia es un arte.

Siempre he pensado que las personas pacientes tienen una ventaja a las demás en todo o casi todos los ámbitos de la vida. Las decisiones más arriesgadas y radicales necesitan del tiempo y la madurez necesaria para que cuando todo haya sucedido como estaba previsto, se le pueda dar forma y fundamento. Pero no todos, ni mucho menos, tenemos ese don. No se compra ni se vende, ni se hereda ni se roba. Se tiene.

Por eso Ángel Torres es quién es y llegó donde ha llegado. Por su inagotable capacidad de ver las cosas desde el prisma del futuro éxito, por esperar hasta el último suspiro que se le puede robar al tiempo, para dar forma a su proyecto, a su vida y a su Getafe. 

Nació en Toledo pero se trasladó muy joven a Getafe por trabajo de sus padres. Luego quedó huérfano tan joven y empezó como aprendiz de un taller de mecánicos, luego de electrodomésticos, más tarde lo echaron por sindicalista, lo que aprovechó para hacer el servicio militar, en Cádiz, para volver más tarde a Fuenlabrada como manufacturador... Y así poco a poco, con mucha paciencia, calma... Y solo, fue haciéndose un nombre dentro del mundo empresarial. Guardando como una hormiguita hasta que montó su empresa de construcción en los años 80, consiguiendo mucho éxito dentro de la capital, lo que le permitió hacerse dueño de varios hoteles, bingos, restaurantes... En definitiva, de Getafe.

Su vinculación al fútbol viene de pequeño, madridista confeso y socio desde que tiene uso razón y abonado desde que puede permitírselo. Con los años formó parte del extinto Club Getafe Deportivo, que desapareciese por los años 80. Pero hasta hace una década, su papel en el fútbol era de simple aficionado del Real Madrid.

Pero por 2002, el alcalde de Getafe, viendo al club sumido en la ruina económica y deportiva en la 2ªB de entonces, le ofreció y más bien le rogó al magnate local, Ángel Torres, que se hiciese cargo temporalmente del club, para poder al menos salvarlo de una nueva desaparición.

En tres años lo colocó en Primera División, por sus banquillos han pasado grandes técnicos, en sus filas han jugado varios Campeones de Europa en 2008 con La Roja, ha jugado Copa de la UEFA, derrotando al Tottenham a domicilio y a un solo gol de eliminar en una eliminatoria histórica a todo un Bayern, ha jugado dos finales de Copa del Rey... Y eso que solo vino para un rato.

Llegó a decir que su empresa era su secretaria y él, pero ésta solo trabaja de 9 a 2. Es el único presidente de un club humilde capaz de firmar a los grandes técnicos del futuro, ya que siempre pone en sus clausulas, la liberación para irse a un club grande... No tiene pelos en la lengua y nadie jamás le quitará un € a su Getafe. 

En su banquillo tiene al futurible (para muchos) entrenador del Real Madrid y pese a pasar por horas bajas (9 son los partidos que lleva sin ganar el equipo azulón), ha dado toda su confianza a un entrenador, que con una plantilla escasa como el mismo presidente a reconocido, a conseguido un grupo que es capaz de mantener la categoría y en el que tanto club, entrenador y afición (la poca que tiene) creen.

En otras casas y por mucho menos han rodado cabezas, pero Ángel no es así, confía en Michel y tiene la paciencia necesaria para saber que todo puede dar la vuelta. Nunca se ha perdido la batalla hasta que uno no lo decida así, sino que se lo pregunten al presidente azulón.

Se pueden decir mejor las cosas, se puede ser mejor persona o no... Pero es difícil que se pueda ser mejor presidente. 

                                                                                                                Jesús Verdugo.
                                                                                                        Twitter.com     @Verdu8